¡Las Calles también
son de nosotras!

Recibe un cordial saludo desde el proyecto de Afrocaribeñas de Taller Salud.

El PS 326 es un proyecto presentado por les senadores Ana Irma Rivera Lassén y Rafael Bernabe Riefkohl, el cual está  actualmente ante la consideración del senado de Puerto Rico. Esta medida legislativa busca principalmente añadir el Artículo 135(a), en la Ley Núm. 146-2012, según enmendada, conocida como “Código Penal de Puerto Rico”, a los fines de incluir el delito de acoso callejero como una modalidad del delito de acoso sexual, incluyendo agravantes y penas. 

 

El acoso callejero por uso y costumbre en nuestro país no es reconocido como violencia, sin embargo, es una manifestación de la violencia sexual cuando se dan una serie de comportamientos que ponen en riesgo la seguridad de las mujeres y de las personas feminizadas en el uso del espacio público. Puede implicar, daños o sufrimientos, amenazas, coacción o privación arbitraria de la libertad.

 

Entre las conversaciones que hemos sostenido con las jóvenes afrodescendientes sobre el tema de acoso callejero desde sus experiencias y entornos, queremos rescatar varios puntos: 

 

  • Las calles deberían ser un lugar seguro para todes, la seguridad le toca al Estado proveerla. Si no es segura para las mujeres, no es segura para todes.  

  • El acoso callejero no se percibe de la misma manera en cuerpxs negrxs; los comentarios y acciones son mucho más hipersexuados por ejemplo comentarios como “tú con tan curva y yo sin freno” , pensamientos como “las negras son calientes”. 

  • En Puerto Rico, la recolección de información y recopilación de datos sobre el acoso callejero es nula. La falta de estadísticas sobre este fenómeno y sus efectos, particularmente en las mujeres y cuerpos feminizados representa una barrera en la formulación e implementación de medidas concretas en la erradicación de la violencia que nos compete. 

  • Tomamos medidas extraordinarias que no toman así los hombres como :  limitarnos a salir después de cierta hora,  no caminar en lugares específicos, buscar siempre  lugares seguros, salir acompañadas a los lugares, avisar siempre a alguien dónde estamos.

  • No se toma en cuenta la incomodidad que sentimos las mujeres al estar todo el tiempo alertas de nuestra seguridad, el acoso es descartado como una exageración y se minimiza su efecto en el día a día.

  • El acoso callejero es más que una experiencia individual. La mujeres y jóvenes la hemos visto reforzada sistémicamente a través de una sociedad indiferente y el desinterés del Estado por esta problemática.

Es por esto que Afrocaribeñas, mujeres jóvenes y afrodescendientes, que nos acompañamos, organizamos y  educamos, apoyamos el Proyecto del Senado 326 como una medida legislativa que favorece la equidad de género en Puerto Rico. Por tanto, favorecemos su aprobación y exhortamos a que endosen nuestra petición para que este proyecto se convierta en ley. 

¡Ayúdanos a tumbar el acoso endosando aquí!